Beneficios

Qué beneficios te ofrece la práctica de la atención plena, especialmente para niños y adolescentes.

Mujer y niña sentados juntos en actitud meditativa

De forma natural, los niños pequeños ya viven con atención plena: disfrutan del momento, observan el mundo con curiosidad y lo exploran con todos sus sentidos. Sin embargo, a medida que crecen (a partir de los 5 o 6 años), empiezan a imitar nuestro ritmo acelerado y a llenarse de pensamientos, preocupaciones y miedos. Esa capacidad innata de estar presentes se va desdibujando… y el famoso “modo pausa” parece perderse.

En la escuela se les pide concentración, pero pocas veces se les enseña cómo entrenarla. Y es que la atención, la calma y la memoria funcionan como un músculo: si se entrenan, se fortalecen; si no, se debilitan.

Nuestro programa ofrece a niños y adolescentes la oportunidad de recuperar y cultivar esa habilidad natural, convirtiéndola en una herramienta para la vida. El objetivo es sencillo pero poderoso: que aprendan a estar más tranquilos, atentos y seguros de sí mismos, disfrutando de los beneficios desde ahora, no solo cuando sean adultos.

¿Qué beneficios pueden experimentar?

  • Mejorar la atención y la memoria: aprenden más y mejor
  • Ganar tranquilidad en cuerpo y mente
  • Reducir la impulsividad y regular mejor las emociones
  • Aumentar la confianza en sí mismos
  • Disminuir pensamientos negativos y preocupaciones
  • Favorecer la relajación y el buen descanso
  • Minimizar miedos y quejas innecesarias
  • Potenciar la amabilidad consigo mismos y con los demás
  • Reducir la ansiedad y las reacciones de estrés
  • Aprender a comunicarse de forma más clara y efectiva

En definitiva, el mindfulness es un entrenamiento sencillo, práctico y lleno de beneficios reales para el día a día de los más jóvenes, y al mismo tiempo un gran regalo para los padres, ya que refuerza el vínculo con sus hijos y les ayuda a vivir juntos como una familia más consciente y alineada.