Preguntas frecuentes sobre Mindfulness y gestión emocional

Aquí puedes ver una selección de las preguntas que más nos hacen acerca de la práctica del Mindfulness, la atención plena y la gestión emocional.

El mindfulness es la práctica de prestar atención plena al momento presente, con amabilidad y sin juicios. Para niños y adolescentes lo trabajamos de forma lúdica, con juegos, yoga, cuentos, técnicas de relajación, manualidades, dinámicas y actividades creativas que les ayudan a conectar con su cuerpo, sus emociones y sus pensamientos de forma sencilla.

La práctica regular de mindfulness puede ayudar a:

  • Mejorar la concentración y la memoria.
  • Gestionar el estrés y la ansiedad.
  • Reconocer y regular las emociones.
  • Aumentar la autoconfianza y la amabilidad.
  • Fomentar la empatía y las habilidades sociales.
  • Dormir mejor y estar más tranquilo.

La meditación es una de las herramientas del mindfulness, pero en nuestras clases no se trata de “estar quietos y callados mucho rato”. Usamos actividades dinámicas adaptadas a su edad para que aprendan de forma natural y divertida a escuchar a su cuerpo y sus necesidades, a poder parar y observar qué pasa.

Se puede empezar desde los 4-5 años, adaptando las actividades al nivel de comprensión y atención. Y no hay límites de edad para entrenar la atención, de hecho nos viene bien a todos. Así que también hacemos sesiones individuales para niños, adolescentes, adultos y mayores.

Las sesiones suelen durar entre 45 a 60 minutos, según la edad. Normalmente, a partir de 6-8 semanas ya se empiezan a notar cambios en la actitud y el manejo emocional, especialmente si se refuerza en casa.

Podemos hacer ejercicios de respiración, juegos de atención, movimientos corporales conscientes como yoga, relajaciones guiadas, pequeños retos de concentración, cuentos y manualidades para trabajar temas específicos y dinámicas de expresión emocional. Todo está diseñado para que aprendan mientras se divierten.

No. Nuestro enfoque es 100% laico y basado en estudios científicos. Las prácticas se centran en la atención, la relajación y el desarrollo socioemocional.

Sí. El mindfulness no solo se utiliza como herramienta para manejar dificultades, sino también para desarrollar habilidades que les ayudarán toda la vida: paciencia, autocontrol, resiliencia y autoconfianza. Así que es útil para todos los niños con o sin dificultades específicas. ¡Incluso para toda la familia!

Podéis practicar juntos ejercicios sencillos que les enseñamos en clase, dedicar unos minutos al día para escucharos sin interrupciones, y reforzar el hábito con pequeños recordatorios positivos.

No forzamos a nadie. Trabajamos desde la motivación, con actividades atractivas. Muchas veces, al probar la clase, ven que es divertido y no una “clase más del cole”, se implican de forma natural.